martes, 28 de diciembre de 2010

Declaración Pública sobre el Aborto Terapéutico, Secretaría Nacional de Salud JS


        En relación al debate suscitado en la opinión pública a raíz del proyecto de ley sobre despenalización del aborto terapéutico presentado por el Senador Rossi y la Senadora Matthei, la Secretaría Nacional de Salud de la Juventud Socialista de Chile, declara lo siguiente: 

         El aborto terapéutico, en sí, se lleva a cabo en circunstancias en las cuales está en riesgo la vida o la salud de la futura madre, o bien, cuando el feto, médicamente comprobado, no presenta ninguna posibilidad de sobrevivir al momento de salir del útero. En nuestro país esta práctica fue permitida entre los años 1931 a 1989 encontrándose estipulada en el código sanitario, por lo cual cualquier mujer que se encontrara en riesgo vital producto de su embarazo, podía solicitar un aborto, teniendo como requisito la aprobación de dos médicos especialistas.

         Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, valoramos y respaldamos el proyecto de ley presentado por los senadores Rossi y Matthei. Considerando que, si bien el Estado chileno en su carta fundamental declara en su Art.1: “el derecho a la vida”, junto con señalar que “La ley protege la vida del que esta por nacer”, es necesario insertar en la agenda valórica el respeto de la vida de la mujer embarazada.  

         Es necesario que, ante situaciones en que médicamente se declare la inviabilidad de la vida del que está por nacer o se ponga en riesgo la vida de la embarazada, se salvaguarde y garantice la integridad de la mujer. Éste es un acto sobre el que el Estado debiese tomar las acciones legislativas correspondientes. 
  
     Como juventud política sentimos la obligación de plantear nuestra postura en relación a temáticas tan trascendentes, ya que nuestro compromiso principal es con la ciudadanía y la población juvenil del país. Este tema en particular afecta de sobremanera a muchos de ellos, los cuales, por diversas circunstancias, se ven en la obligación de enfrentar una decisión de esta magnitud sin contar con el respaldo ni la orientación necesaria.
  
     Finalmente, invitamos a la militancia a abrir el debate en las distintas instancias de participación existentes, considerando el deber socialista de ser vanguardia ante el anquilosado conservadurismo que intenta consolidar la derecha. 
  
      Fraternamente, 

Secretaría Nacional de Salud
Juventud Socialista de Chile

jueves, 16 de diciembre de 2010

Declaración Pública, 16 de Diciembre de 2010

Ante la abstención del Presidente de nuestra colectividad y la posterior aprobación de la ley de reajuste al sector público propuesto por el Gobierno, declaramos:
1. Declaramos nuestra profunda indignación por la medida adoptada, la cual demuestra la profunda crisis ideológica que afronta nuestro partido. Este tipo de señales políticas no hacen más que menoscabar a nuestro alicaído ideario y profundizan el enorme desarraigo del Partido Socialista con la clase trabajadora, esa que ha sido el sustento de nuestros valores y principios, y ha sido la inspiración de nuestros fundadores y mártires.
2. Como militancia disciplinada y comprometida con los valores e institucionalidad del Partido no podemos sino pedir explicaciones y disculpas públicas a nuestro Presidente por este avergonzante episodio, que no hace más que aumentar la distancia que hoy tenemos con la ciudadanía y los movimientos sociales.

3. Nosotros, los militantes que damos la cara a la militancia exigimos alguna respuesta satisfactoria y reivindicatoria, que nos permita continuar el proyecto político de Schnake, Grove y Allende, a pesar de las erráticas decisiones a las que nos están acostumbrando la cúpula partidaria. Necesitamos una explicación que nos devuelva nuestra dignidad como militantes y nos permita seguir mirando de frente a la ciudadanía y a la militancia de base.

4. Es por lo anterior, que llamamos a la Mesa, a la Comisión Política, al Comité Central, a las Direcciones Regionales y Comunales, tanto de la Juventud como del Partido, y en particular al Tribunal Supremo a censurar la acción del Cro. Osvaldo Andrade, por su conducta en contra de nuestros principios fundacionales. Si es que nos declaramos representantes, defensores y reivindicadores de las demandas de los Trabajadores de nuestro país, no aceptaremos que se avale una política en contra de los trabajadores de la Administración del Estado, y más aún, cuando esta decisión transgrede los acuerdos de la Comisión Política.

5. De la misma manera, hacemos un llamado a la mesa nacional de la Juventud Socialista  a que se pronuncie con respecto a este tema, teniendo en cuenta su rol como ente político autónomo y representativo de nuestra militancia al interior del Partido.

6. Por último, invitamos a todos los militantes que manifiesten su repudio a esta conducta poco socialista. Convocamos a los que se sientan interpretados por nuestras palabras a manifestarse hoy Jueves 16 de Diciembre a las 19 hrs., en la entrada de nuestra sede partidaria.

miércoles, 20 de octubre de 2010

El empate ético en el asesinato de Guzmán

La reciente detención a comienzos de Octubre del ex miembro de la Dirección Nacional del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Enrique Villanueva Molina, se enmarca dentro de un proceso convulsionado de factores políticos y jurídicos, en respuesta a la entrevista dada a Chilevisión desde Brasil, por parte, del que fuera Comandante de la misma organización, en esta ocasión Mauricio Hernández Norambuena, declaró que la decisión de asesinar al líder de la UDI, fue tomada por la Dirección Nacional del frente, vinculando de este modo, a Galvarino Apablaza, quien al momento del crimen, era Comandante del Frente y a Enrique Villanueva, quien formó parte de la Dirección Nacional de esa organización. El mundo político se alborotó y su clase dirigente emergió voces casi unívocas (salvo por el PC) exigiendo la extradición de Apablaza desde Argentina y pidiendo la reactivación del proceso, que desde enero del 2003 se encontraba detenido a la espera de nuevas pistas.

Los dirigentes históricos de la UDI, formados por Guzmán, lideraron esta cruzada, así Andrés Chadwick obró como vocero de su Partido para este cometido, Presidentes de partidos de la Concertación, hicieron lo suyo, Osvaldo Andrade, quien fuera alumno de Guzmán en la Universidad Católica y que al momento de ser Ministro de la Presidenta Bachelet, fue el único personero oficialista en asistir a un homenaje del ex senador, manifestó fehacientemente que la derecha “tenía derecho a aspirar a la verdad y justicia” y aún más, “Tras 20 años de gobiernos de la Concertación, hay condiciones para garantizar un debido proceso”, quizás la respuesta sería distinta en el caso de la detención de Villanueva, quien está detenido, formalizado como autor intelectual del crimen del líder de la UDI. Prueba de esta acción mancomunada, es el acuerdo de la Cámara de Diputados presentado por diputados de la mayoría de las bancadas, entre los que se contaba la diputada Denise Pascal, este proyecto fue duramente criticado por una decena de diputados, alertando sobre la gravedad de la intervención de un poder del Estado sobre otro.

Más allá de los profundos reproches del gobierno y los partidos oficialistas, a la denegación de la extradición de Galvarino Apablaza desde la república hermana, y las voces diletantes de quienes, bajo el argumento de la gravedad del crimen, planteron quebrar relaciones con Argentina, resulta más llamativo, detenernos sobre el Informe del Juez Mario Carroza, Ministro en Visita a cargo de la investigación del crimen de Jaime Guzmán, presentado en el alegato del Recurso de Amparo presentado por el abogado de Villanueva alegando la ilicitud de su detención, en la Corte de Apelaciones de Santiago, es esta audiencia, se lee el Informe del Ministro que destaca la relevancia de que el ex líder del FPMR permanezca detenido aduciendo que “El delito que se investiga, por la repercusión que provoca, puede ser de aquellos que han sido definidos como de lesa humanidad y, por ende, imprescriptibles”. Cabe señalar que el argumento de la defensa de Villanueva, se basada en la prescripción del delito cometido, y por lo tanto la ilegalidad de la detención del ex frentista.

La prescripción como institución jurídica es aquella situación que por medio del transcurso del tiempo genera el efecto de consolidar situaciones de hecho, permitiendo así, la extinción de derechos y de obligaciones contraídas. Esta institución tiene múltiples fundamentos basados en la eficacia destructora del tiempo, dado que las pruebas desaparecen, el adagio de que “Justicia que tarda no es Justicia”, el sentido de la pena se desdibuja (la inocuización o la resocialización como las grandes teorías), y esencialmente se ha manifestado que con el paso del tiempo se incrementan las posibilidades de un error judicial, y en consecuencia, la posibilidad de sancionar a un inocente. Este parece ser el fundamento más certero de esta institución, a todos nos parecería algo excesivo, juzgar a aquel que hace 30 años, sustrajo un chocolate del supermercado, pero cuando hablamos de una responsabilidad, o un reproche a un delito contra la vida de las personas, o cuando ellos responden a un sistemático actuar de parte de órganos del Estado, la cosa cambia un poco.

La calificación de un delito como de “lesa humanidad” data del Estatuto del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg y disponía que los Crímenes contra la Humanidad, en una enumeración eran: “el asesinato, la exterminación, esclavización, deportación y otros actos inhumanos cometidos contra población civil antes de la guerra o durante la misma; la persecución por motivos políticos, raciales o religiosos en ejecución de aquellos crímenes que sean competencia del Tribunal o en relación con los mismos, constituyan o no una vulneración de la legislación interna de país donde se perpetraron”, luego esta definición fue complementada por el Estatuto de Roma, donde se dio cuerpo a la Corte Penal Internacional, que decreta a los delitos de “lesa humanidad” con una enumeración de delitos comunes que se cometa como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con conocimiento de dicho ataque, se entenderá “ataque a la población civil” como una línea de conducta que implique una comisión múltiple contra la política de un Estado o de una organización, de cometer este ataque o de promover esa política.

La reproducción chilena de esta norma del derecho internacional, se hizo el año pasado, y señala que se entenderá como crimen de lesa humanidad aquel acto que sea cometido como parte de un ataque generalizado o sistemático contra una población civil, agrega que este acto debe responder a una decisión estatal o de sus agentes.

En mi juicio, quedan dudas que el atentado al senador, a las afueras del Campus oriente de la Universidad Católica revista estas características, o su impacto afecte a la indemnidad de la Humanidad, lejos de ser un crimen, en cuanto es un homicidio con uso de armas, y deliberado en cuanto a su acción, y por lo tanto, su culpable, recibirá las penas más graves de nuestro catálogo penal, que podría ser por la investidura del Abogado, un delito político, lo que aumentaría su graduación en términos de pena de privación de libertad, por lo demás en principio podría ser un delito de carácter terrorista, en cuanto, obedeció a un “plan premeditado de atentar contra una categoría o grupo determinado de personas, porque se comete para arrancar o inhibir resoluciones de la autoridad o imponerle exigencias”, pero de allí a decir que el crimen del senador UDI, es un crimen obrado por agentes del Estado, o que su envergadura, es similar a la cometida sistemática en Chile por 17 años, es reírse de la moralidad social, la lucha del derecho internacional público por avanzar en regulaciones que criminalicen el actuar del ESTADO en contra de los particulares, se ve desestimado por las declaraciones del Ministro en visita que con tal de procurar, que los responsables, los verdaderos culpables del crimen del ingeniero de la dictadura militar, no queden en plena impunidad, enloden las verdaderas características de este tipo de delitos.

En un país con una memoria histórica tan frágil como la nuestra, es nefasto pensar, que los crímenes, atroces y aberrantes como el del senador, sólo por la investidura de la víctima, tienen la misma gravedad que los genocidios, la persecución sistemática de grupos opositores, el exterminio de etnias, de minorías sexuales, situaciones que el derecho debe proteger con vehemencia. Poner nuestras energías en la obsecuencia demostrada por encontrar culpables del crimen de Guzmán desvían la atención, sobre un proceso que en nuestra sociedad sigue inconcluso. La misma Sala de la Corte Suprema que deniega el amparo de Villanueva, y que reconoce que el crimen de Guzmán no ha prescrito, reconociendo en el fondo, la teoría del delito como de “lesa humanidad”, es la misma Sala, que ha declarado, casi ininterrumpidamente que los crueles asesinatos y diversas violaciones de Derechos Humanos durante el 78 y el 89, son impunes, por acogerse al Decreto Ley de Amnistía.

Quizás, hoy vale la pena reflexionar, que para nuestros jueces, hay vidas que valen más que otras, y que la memoria de Guzmán, y sus seguidores, valen más que el interés de una sociedad moderna, por reconstruir su Memoria, con Verdad y Justicia.

Por Gabriela Solís,

jueves, 14 de octubre de 2010

Las nuevas formas

                                         Imagen: Boston.com

Dicen que en momentos de crisis se demuestra de qué están hechas las personas.

Los momentos inesperados, violentos y/o traumáticos tienen la particularidad de sacar a flote lo peor o lo mejor de nosotros. Es por eso que estos episodios marcan, entregan identidad y configuran nuestro carácter y forma de relacionarnos con los demás. Se trata de episodios altamente simbólicos, que quedan en la memoria colectiva y personal, marcan hitos desde los cuales recordamos nuestra historia.

Ayer fue uno de esos momentos. El rescate de los 33 mineros será recordado como la primera gran obra de la derecha, labor realizada con un nivel de perfección que despertó el interés y la admiración del mundo entero. En estas últimas dos noches, el gobierno ha sido capaz de revertir la imagen de un país sobrepasado, superado por la contingencia y la naturaleza. El terremoto de Febrero, no hizo más que desnudar al “niño rico del barrio”, mostrando sus partes pudendas y demostrándonos lo lejos que estábamos del “desarrollo” que firmamos cuando ingresábamos al selecto grupo de los países miembros de la OCDE.

Como leí por ahí, el terremoto de Febrero, mostró lo ineficientes que podíamos ser. Ayer, el gobierno de Piñera fue capaz de mostrar a Chile y al mundo que nuestro país funcionaba. Corta y fome.

Antes de ser enviado al Tribunal de Disciplina (por atreverme a constatar este hecho y “valorar” el trabajo de la derecha), me gustaría decir que entiendo que el contexto del terremoto es distinto, entiendo que no se trata de 33 personas atrapadas en una mina, sino de millones de ellas distribuidas en varias regiones, entiendo que todavía quedan miles de damnificados, etc. Aún así, Piñera desayunó una marraqueta más crujiente y un café más dulce, al igual que todos los chilenos.

Señalo esto no con ánimo de ser autoflagelante, sino con la intención de plantear un desafío. Ganarle a la derecha no va a ser fácil. No basta con levantar a Bachellet y criticar todo lo que hace Piñera. No basta con apelar a la exploración de sus vínculos con la dictadura. No basta con cerrar filas y decir que se hizo todo “en la medida de lo posible”. El gobierno va a seguir diferenciándose de nosotros a partir de estas cosas y acercándose a través de la celebración de grandes acuerdos nacionales (como el Royalty, por ejemplo).

Para ganarle a la derecha se necesita resolver quiénes somos y qué pensamos.

Para ganarle a la derecha se necesita resolver qué le vamos a proponer al país y demostrar lo que nos diferencia de la derecha.

Para ganarle a la derecha se necesita encontrar una nueva estrategia de articulación social,  que sea capaz de contener a la clase trabajadora de nuestro país.

Para ganarle a la derecha se necesita hacer las cosas bien: Con eficiencia, racionalidad y probidad.

Sólo cuando nos levantemos, reflexionemos y tengamos la madurez política para dejar de mirarnos el ombligo estaremos preparados para volver a ser gobierno. De no ser así, seguiremos, viendo durante varios años, la nueva y eficiente forma de mediatizar la gestión gubernamental.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

FJS te invita a marchar en recuerdo a las victimas del 11 de septiembre

Marcha histórica 11 Septiembre
09:00 hrs
Sede del PS, CALLE PARIS #873
La FJS te invita a marchar en recuerdo a la victimas del golpe militar,porque matarón a un lider , mataron a chilenos, matarón el sueño de un pueblo... esta marcha es convocada todos los años por la Asamblea Nacional de DDHH, con apoyo de muchas entidades entre esas la Juventud Socialista de Chile.
El lugar de partida es en la sede partidaria a partir de las 9 de mañana


SÚMATE ES IMPORTANTE TU PARTICIPACIÓN
¡NI PERDÓN NI OLVIDO!

sábado, 4 de septiembre de 2010

Para Chile y sus trabajadores


Hoy se cumplen 40 años desde el triunfo de la Unidad Popular. Después de una larga travesía, el 4 de Septiembre de 1970 las fuerzas sociales de izquierda lograrían algo impensado en el contexto de la Guerra Fría: Teníamos al primer presidente socialista elegido de manera democrática.

Ese día juramos devolver el país a Chile y sus trabajadores.

Después de 4 décadas, una dictadura militar, centenares de compañer@s detenidos desaparecidos, dramáticas torturas, atropellos, familias disueltas, clandestinidad, exilio, terribles violaciones sexuales, litros de sangre derramada y de 20 años en que administramos “equilibradamente” el poder, resulta imperioso actualizar nuestro juramento.

Más que volver a “reconquistar a la ciudadanía” (para volver a administrar el poder “equilibradamente”) l@s Socialistas debemos aprender de la profunda convicción y consecuencia política del compañero Salvador Allende y recordar el inmenso sacrificio que significó la barbarie dictatorial.

L@s Socialistas debemos trabajar para hacer un Chile más justo, más fraterno y más igualitario, no para satisfacer nuestros egos, ni para mantener nuestras influencias, ni para obtener un mejor empleo, sino que para corregir las profundas desigualdades que padece nuestro país.

Invito a l@s compañer@s que se sientan llamad@s a reconstruir nuestro ideario a que trabajemos juntos en función de la restitución de la ética socialista, sin olvidar nunca a la enorme cantidad de compañer@s que murieron intentando cumplir aquel sueño que hoy conmemoramos y actualizamos.

¡Viva Chile y los trabajadores! ¡Viva Salvador Allende!

lunes, 2 de agosto de 2010

El Socialismo Antisocialista


Comienzo esta nota haciendo una grave confesión: Soy Católico y Socialista. Soy de los que se complican con los temas valóricos, sexuales y reproductivos. Poseo fundamentos de carácter Kantianos (y también bíblicos) que me permiten argumentar que el matrimonio tiene que ser entre un hombre y mujer. Por lo demás, creo que los hijos tienen que crecer en un matrimonio formado en un núcleo familiar que presente las mismas características. Que puedo hacer al respecto... soy conservador en estos temas.

A pesar de lo anterior, tengo la profunda convicción de que el socialismo es el instrumento que debemos usar para hacer una sociedad más justa, fraterna e igualitaria. Quizás por eso entiendo un poco a Osvaldo Andrade y su declaración respecto a las reticencias culturales que podría existir en nuestro país respecto a la iniciación de un debate sobre el matrimonio homosexual. Lo entiendo, pero sólo un poco.

Lo entiendo poco porque afirmar que “Chile no está preparado para el matrimonio homosexual” no es el resultado de un profundo discernimiento valórico-ideológico, sino que es la respuesta de un (futuro) presidente de partido. Un presidente que perfectamente puede ser de izquierda, derecha o centro.

Las palabras de Andrade no hacen más que expresar, de manera tácita, la forma de pensar que tienen nuestros dirigentes socialistas.  La única preocupación de la élite de nuestro colectivo es volver a ser gobierno, no importando las contradicciones ideológicas en que caigamos. Es el poder por el poder, no el poder para una sociedad más socialista. En este sentido, si las encuestas dijesen que a los chilenos les gusta la dictadura, estaríamos abogando por tener un país menos democrático.

Independiente de nuestras concepciones valóricas, los socialistas esperamos que el socialismo empuje a la sociedad hacia profundos cambios sociales, no hacia el conservadurismo. Andrade no hace otra cosa que develar la profunda crisis ideológica de nuestro partido. Rossi lo acompaña, argumentando todo lo contrario y condenando la democracia en Venezuela. En fin, habrá que esperar un próximo congreso ideológico o el resultado de una nueva encuesta para saber lo que piensan nuestros dirigentes.

Por lo pronto, no me queda más que defender la confesión que les hice al principio. A pesar de mis convicciones, creo que los socialistas estamos llamados a iniciar este tipo de debates. Somos y debemos ser la vanguardia de los procesos sociales. A estas alturas, no me queda más que invocar el lugar común más eficaz en estos casos. Al igual que Voltaire: “Estoy absolutamente en desacuerdo con tu opinión, pero daría mi vida por defender tu derecho a expresarla”. Eso es lo que hace un socialista.


miércoles, 7 de abril de 2010

Elecciones Juventud y Partido Socialista de Chile: ¿Qué está en disputa?



La dignidad del quehacer político está en juego.
La lógica de lotes, la construcción de maquinaria política y el acarreo político confluyen  y cristalizan en una lógica corrupta y avergonzante. Son las mismas tendencias, defensoras del sistema y su espurio poder las que generan un socialismo anquilosado, distante y antidemocrático. Pareciera ser que entendieran que la disputa eleccionaria se centrara en no perder “su pedazo de torta” y no en la manera de construir un socialismo capaz de interpretar el sentir de los trabajadores de nuestro país.
Perdimos el gobierno, el parlamento, las municipales y hasta el orgullo socialista. El pueblo, las necesidades sociales y el mundo social le ha dado la espalda a un proyecto mimetizado al proyecto de la derecha.
Es cierto que TODOS somos responsables, pero algunos más que otros. Personalmente, estoy harto de nuestra forma de hacer política. Harto.
-        Estoy harto de responder disciplinadamente a la determinación de una tendencia cuya formación responde a divisiones anacrónicas. Más aún, cuando responden al liderazgo de un caudillo.
-        Estoy harto de votar por personajes siniestros de la política.
-        Estoy harto de votar por hijos, sobrinos o nietos de otros políticos igual de “brillantes” que ellos.
-        Estoy harto de las castas y las elites políticas.
-        Estoy harto de votar por personajes que viven y comen de la política.
-        Estoy harto de votar por compañeros que hablan mucho tejido social y nunca han estado en una organización comunitaria.
-        Estoy harto de votar por personas que no son más inteligentes, representativos ni hábiles que yo (o que varios compañeros que nunca han tenido una oportunidad dentro del partido).
No quiero volver a ponerle el piso a este tipo de compañeros. De la misma manera, me niego a renunciar al partido y apagar mi vocación política. Nuestro partido tiene que cambiar y no seré yo quien lo haga.
Mientras algunos sólo se preocupan de mantener el orden su “redil”, otros deben propiciar espacios de cambio.
Los invito a liberarse y a votar en conciencia.
No faltará quién diga que este discurso sólo se centra en la forma. Hay que hacerse cargo de eso, considerando que hoy no se cuenta con las condiciones apropiadas para establecer un diálogo ideológico intrapartidario. Cualquier intento por hacer este ejercicio significaría un nuevo ajuste de cuenta o pasada de máquina correspondiente. Es nuestro deber generar estas nuevas condiciones.
Imagino que hay muchos compañeros que sienten igual que yo. A ellos les digo que, a pesar de todo se mantengan tranquilos... La dignidad está de nuestro lado.

viernes, 19 de marzo de 2010

Declaración de Principios

“Por eso, el dogmatismo, el sectarismo, debe ser combatido; la lucha ideológica debe llevarse a niveles superiores, pero la discusión para esclarecer, no para imponer determinadas posiciones (…) Por eso es que la juventud contemporánea, y sobre todo la juventud de Latinoamérica, tiene una obligación contraída con la historia, con su pueblo, con el pasado de su patria. La juventud no puede ser sectaria.”

Cro. Salvador Allende Gossens.

Universidad de Guadalajara, México, 2 de diciembre de 1972.

Históricamente la Juventud Socialista (JS) ha sido actor fundamental de procesos y acciones políticas de gran relevancia tanto en el ámbito nacional como en la organización interna partidaria, siempre guiándose por sus principios rectores de igualdad, libertad, fraternidad y justicia social. Esta intachable trayectoria le otorgó a nuestra Juventud su carácter autónomo, natural de una organización capaz de tener una opinión política propia, lo cual le permitía mantener una interacción con sus militantes de manera fluida, plenamente democrática y siempre respetuosa de las autoridades y procesos vigentes en cada etapa de la evolución histórica de una colectividad política rica en diversidad ideológica como siempre lo ha sido nuestro Partido Socialista. Esta autonomía le permitió muchas veces al Partido replantear su ideario, y a la Juventud, realizar cambios profundos tanto en la sociedad como en el plano interno de nuestro Partido, llegando muchas veces, en este último ámbito, a ser puntales de la conducción partidaria, tal como lo fue a mediados de la década de los cuarenta en medio de la decadencia y desintegración que arreciaba en el socialismo chileno, que desembocó hacia 1944 en la fundación del Partido Socialista Auténtico, extinguido en 1946 al fusionarse con el Partido Comunista. Sin embargo, la corriente interna de "los inconformistas", encabezada por Raúl Ampuero, secretario general de la FJS -antecesora histórica de la JS- logró recuperar el Partido desde las garras de la descomposición, oportunismo y corrupción.

No podemos dejar de mencionar a otros insignes militantes de nuestra JS que dieron muestra de su estatura y madurez política en los años posteriores a la ignominia del golpe de Estado fascista. Mientras, por una parte, el Partido Socialista sufría la vejación total por parte de los organismos de represión de Pinochet y, por otra, compañeros, tanto en el exilio como dentro del país, se desgastaban en estériles recriminaciones en cuanto a su responsabilidad histórica en los errores y aciertos del proceso revolucionario de la Unidad Popular, fueron jóvenes socialistas como Carlos Lorca Tobar, Ricardo Lagos Salinas y Michelle Peña entre otros, quienes encendieron lumbreras de cordura y responsabilidad, dando vida al famoso Documento de Marzo de 1974, mediante el cual se mostraban los primeros atisbos de reorganización y reestructuración de nuestro partido en clandestinidad, sirviendo de hoja de ruta para la reconstrucción del PS en su lucha contra la dictadura y, por qué no decirlo, en los primeros años de gobiernos democráticos.

Estos ejemplos dan muestra clara del rol preponderante que le compete a nuestra Juventud Socialista en los procesos que sellarán el porvenir de nuestro Partido. Compañeras y compañeros, ¡hoy no es la excepción! Como militantes socialistas, herederos del ejemplo revolucionario de Allende, Lorca y tantos otros, tenemos cifradas todas nuestras esperanzas y esfuerzos en que la historia de nuestro partido, de nuestro pueblo y de nuestra patria nos demandan con premura el que asumamos, con la dignidad característica del militante puro y sincero, nuestro rol en la reconstrucción de nuestro Partido desde el amargo sabor de la derrota, de nuestro pueblo desde la desorganización imperante y el descontento social, y de nuestra patria desde los escombros y el sufrimiento. Asistimos a tiempos complejos para la evolución política de nuestro país, por lo mismo sentimos una vez más el llamado a corregir los errores del pasado y forjar las bases para una construcción real de socialismo para el siglo XXI.

Muchos podrán pensar que son sólo meras declaraciones retóricas, utopías desgastadas en tiempos en que campean las llamadas ´´máquinas electorales`` o que resulta inimaginable que jóvenes criados en décadas de relativo apaciguamiento del tejido social, de erosión, corrupción y malas prácticas de la coalición gobernante, aparezcan levantando hoy las banderas de la autonomía y de la crítica y, además, pretendan asumir su rol histórico en el devenir de un Partido del que, digámoslo, muchos prefieren hoy desertar ante la incertidumbre del futuro político y social de nuestro país. Que lo oigan fuerte y claro: Esta generación no traicionará sus principios y su militancia socialista, ni escabullirá su responsabilidad histórica en la construcción del porvenir del Partido Socialista.

Queremos poner de manifiesto que nuestro norte no es otro que reedificar nuestro partido sobre las bases identitarias, asimilando los aciertos y aprendiendo de los errores de estos veinte años, para volver a reencantar a nuestro pueblo y convertirnos en el instrumento de poder y opción electoral de la clase trabajadora de nuestro país.